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06/08/2001
Wanderito
Volver
Esto se lo voy a dedicar a quienes como yo, dejando una buena parte de
nuestras vidas, un buen día decidimos irnos de Chile.
Y dejamos atrás tanta cosa.
Nuestra niñez, nuestra juventud, nuestros amigos, nuestros compañeros
de
estudio.
Dejamos nuestros vecinos, nuestras comidas, familia, polola, pinche,
gato,
perro, recuerdos, costumbres, la ezquina, la Plaza, el Partido, la cancha,
las deudas, las broncas.
Todo.
Nos llenamos de esperanza. Dejamos todo y partimos.
A ver. ¿Echemos una miradita al pasado?
¿Se acuerdan como veníamos? Si no nos cabía un alfiler
de tanta emoción.
"Voy, me quedo 2 años, trabajo como perro, y vuelvo con plata
para instalarme
en algún negocio".
Y pasaron los años.
Y nos fuimos dando cuenta que la plata no estaba arriba de los árboles.
De
hecho, en 2 años, como que no nos hicimos ricos como pensábamos.
Pero si
empezamos a acoplarnos a una nueva forma de vida.
¿O no?
Que el carro, que la alfombra, el aire acondicionado, "y si quiero
todos los
fines de semana me compro ropa", y comer afuera y 50 pa' esto y 50
pa' esto
otro; "no compadre, yo invito".
En fin. Lo que se tenía programado ahorrar, fácilmente y
casi sin notarlo, lo
comenzamos a derrochar... "total...el viernes me pagan de nuevo".
Y así, de
una forma u otra, nos fuimos olvidando de aquella palabra tan llena de
todo
que es VOLVER.
Y ni hablar si se toca el tema, porque como por obra de magia nos sale
un
desabrido "yo pienso volver en unos 5 años más".
Falso.
Es tanto lo que se nos va alejando la idea, que ya lo vemos como algo
iluso,
luego sin quererlo, se transforma en una utopía y por ultimo, le
empezamos a
buscar la quinta pata al gato y afloran como por encanto uno y mil rechazos,
"noooo ya no podría vivir allá, que voy a hacer allá?,
los cabros están
grandes, no se van a querer ir, tal vez cuando se casen, ahí quizás".
Y al mismo tiempo nos ponemos a recordar con cierta ironía, las
cosas que nos
acompañaron a crecer... "Chis...vai a un baño público
y el papel te lo
venden", "roban en todos lados, asaltan a toda hora", etc.,
etc.
Y sobran los motivos.
Y la idea se aleja más y más.
El medio nos va consumiendo y ya nos olvidamos hasta de ahorrar. "Si
entra,
entra, total, están las tarjetas, un restito en el Banco, vendo
el negocio y
me salvo. O por último vendo la casa ".
Mentiras.
Porque poco a poco vamos dejando que esta máquina sin sabor a nada
nos
consuma, nos absorba, y nos convierta en otro perno mas, para su mejor
función.
Porque eso es lo que somos
Un perno.
Y acá, sea lo que sea que hagamos, y tengamos lo que tengamos,
seremos
siempre un perno. ¿Ok?
Porque esto no es de nosotros. Porque eternamente seremos extranjeros.
Inmigrantes.
Y más vale ser tachuela en tu casa, que perno en casa ajena.
Por eso quiero hablar de este tema. Para crear conciencia en la gente
que,
como yo, aún piensa en VOLVER. Y aunque me den mil explicaciones
diferentes,
para mi sólo corre, entre otras cosas, el factor que acá
estamos, pero NO
somos de acá.
Y de allá, de nuestra tierra, de allá si que somos. ¿O
no?
Si es por plata o bienestar económico o trabajo, lamento informarles
que en
cualquier parte del mundo HAY QUE TRABAJAR PARA PODER VIVIR.
Como un sabio aliciente les podría decir que a veces, no basta
sólo la plata,
hay otras metas muchísimas más importantes que se deben
superar. Como lo son
ciertos valores que alcanza el ser humano al sentirse lleno, satisfecho,
pudiente, bueno, alegre, realizado, abierto, claro, positivo. Son cosas
que
nos cuesta lograr, pero si llegamos a verlas y llegamos a sentirnos así,
nos
damos cuenta que estamos puro hueveando al seguir acá. Matando
nuestra vida
en casa ajena. Miren po'.
Yo no tengo nada contra este pueblo. Me encanta como son. Son los mejores
del
mundo, no lo pongo en tela de juicio. Pero el problema no es de ellos,
de lo
que yo hablo es de nuestro problema. De vivir acá , en casa ajena.
Hay muchos
casos donde tal vez, se están pagando los platos que rompieron
los padres;
éste no es el caso. Yo me dirijo a los que llegamos acá
pensando en volver.
Lo que nunca llevamos a efecto.
Vámonos pa' Chile, allá es rico, allá está
todo lo nuestro, nuestra comida,
nuestra gente, nuestros dichos, nuestras raíces. Donde lugar que
vamos, somos
uno más del lote. Allá, verdaderamente somos los dueños
de casa, nadie nos da
esa típica mirada que se le da al inmigrante, aunque me digan que
no es así,
porque ASÍ ES.
Allá somos nosotros los que roncamos. Acá tenemos que seguir
el cauce del
río, nunca dirigirlo. Aunque hablemos el inglés sin acento.
Aunque pensemos
como gringos, aunque soñemos en inglés, es todo mentira.
Nosotros NO somos de
acá. Siempre vamos a ser latinos (pa' peor). Nosotros somos Chilenos.
Y es
allá donde deberíamos estar. Allá se nos valora por
lo que somos. Créanmelo.
Acá no somos ni chicha ni limona'.
NADIE.
Yo creo que todos nosotros somos provincianos por excelencia . Llevamos
en
nuestra sangre demasiada "familiaridad", nos encariñamos
demasiado con las
cosas, con las personas, con todo. Y constantemente nos fijamos si también
somos aceptados con cariño , y nos duele no serlo, aunque nuestro
orgullo sea
terrible. Si somos tan re sentimentales, y mientras más viejos,
más hueones
nos ponemos, si lloramos hasta con las comedias.
Y digan que no.
Y si nos ponemos la mano en el corazón, y respondemos con plena
honestidad,
veremos esa trizte realidad. Aunque no hay peor sordo que el que no quiere
oír.
Y acá... no importa la posición económica, ¿eh?
Ni siquiera hablo de eso.
Lamento decirles que no importa para nada.
Ser o no ser gente querida, eso es todo.
Háganme caso. No sean testarudos. Nunca es tarde (ya me puse puntúo...
es que
es verdad po'). Si están solteros, ahorren plata y váyanse,
antes que sea
tarde. Si están casados, NO tengan hijos, eso los atará
para siempre acá, y
si ya tienen hijos, traten de que no crezcan acá, háganme
caso. Que ya saben
el final del chiste, se les van a ir a vivir solos a temprana edad, o
se
sentirán "adultos" muy pronto, asumirán situaciones
que jamás las asumiría un
muchacho en Chile.
La verdad es que no hallo como decirles que mientras más tiempo
estén acá
Uds. y ellos, más grande será lo que los separará.
Es que no se les puede
educar a gusto, además porque NO se puede, hay que trabajar. Y
también porque
acá es tan diferente.
¿Saben quiénes son los verdaderos padres de sus hijos acá?
La tele, los amigos, la radio, los amigotes, si se mandan solos, o no?
Y no
me vengan con que " a mis hijos los educo muy bien". Porque
es mentira. Si no
hay tiempo po'. A menos que uno de Uds. se quede el día en casa,
y los
controlen tupido y parejo, la cuestión es que siempre falta uno,
o el papá o
la mamá, lo demás es como lo digo. Y miren que aca no siempre
esta la
abuelita, o la tia, o la vecina misma, o todos aquellos vecinos que de
alguna
u otra menera, cuidan a nuestros muchachos. Porque aca la cosa es, cada
uno
pa' su Santo.
Saben que sí.
Junten plata, será mejor, y pónganse las pilas. Y no los
pongan a ellos como
motivo para quedarse. Que algún ida querrán volver y sus
hijos se quedaran
acá y será mas triste aún.
No sé si se me interpretará un poco efusivo al exponer mi
punto de vista,
pero así es como yo lo veo...
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